EL GRAN «AREÓPAGO» DEL TIEMPO MODERNO, EL MUNDO DE LA COMUNICACIÓN

“… el gran «areópago» del tiempo moderno, el mundo de la comunicación, ha estado más o menos olvidado por la Iglesia hasta ahora. Así lo ha señalado el Santo Padre: Generalmente se privilegian otros Instrumentos para el anuncio evangélico y para la formación cristiana, mientras los medios de comunicación social se dejan a la iniciativa de individuos o de pequeños  grupos, y entran en la programación pastoral sólo a nivel secundario. Esta situación reclama una serie de correcciones …”

(Extracto de la “Instrucción Pastoral AETATIS NOVAE” del 22 de febrero de 1992)

"... Es importante también, por el momento mediático que vivimos, que reclama de nosotros una presencia más armónica y concorde. No podemos estar aislados, haciendo cada uno su lucha de manera individual y de espaldas a los demás. Si para los cristianos nunca es hora de ser individualistas, ahora lo es menos todavía: ello debilita nuestra voz y la hace más dispersiva... ...entre nosotros debe haber unos nexos y una solidaridad que son propios de los seguidores de Cristo.

... Los cambios tecnológicos hacen que la industria mediática reclame cada vez más contenidos con calidad profesional. La multiplicación de los medios y de los aparatos de recepción reclama cantidades enormes de material audiovisual en muy distintos formatos. Nosotros podemos ofrecerlos en las formas que hoy entiende la sociedad.

Ello significa ser conscientes del protagonismo de la comunicación en el mundo actual, de la convergencia de los medios ya clásicos –cine, prensa, radio, TV, etc. con los que aportan las nuevas tecnologías, y del fenómeno al que hoy llamamos “globalización” y que en sus mejores valencias puede ser una eficaz apoyatura hacia la unidad y cooperación deseadas en todos los ámbitos de la vida humana".

(Extracto de los conceptos expresados por Mons. John P. Foley con motivo del Congreso Mundial de la Televisión Católica del año 2006)

LLEVANDO A LA PRÁCTICA EL CONTENIDO DE ESTOS  DOS EXTRACTOS:

A partir de la situación señalada por San Juan Pablo II y considerando también lo expresado por Mons. John P. Foley, en sendos documentos que hacen referencia a este mundo mediático, podríamos tener en cuenta, a fin de concretar en la realidad estos conceptos, que se podrían emitir - en forma conjunta - diferentes expresiones de un mismo Mensaje, por ejemplo, en un mismo canal radioeléctrico completo de TV abierta digital, como el 21 de Buenos Aires, el cual es regulado localmente, y así ir difundiendo más de una señal simultánea de 24 horas, a partir de diferentes productoras de contenidos de material audiovisual, ya que el sistema digital lo posibilita y especialmente desde la Argentina como canal de origen, con producción de Sudamérica, de Europa o de cualquier parte del mundo, con el fin, a su vez, de su posterior distribución por otros sistemas audiovisuales.

Fuente:
www.telemision21.com.ar
Buenos Aires, 13 de Octubre de 2018