“Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación" Marcos, 16 – 15

Tengamos  en cuenta el siguiente extracto de la “Instrucción Pastoral AETATIS NOVAE” (22 FEB 92) y lo que dijo, en su momento, San Juan Pablo II:   

“… el gran «areópago» del tiempo moderno, el mundo de la comunicación, ha estado más o menos olvidado por la Iglesia hasta ahora. Así lo ha señalado el Santo Padre: Generalmente se privilegian otros Instrumentos para el anuncio evangélico y para la formación cristiana, mientras los medios de comunicación social  se dejan a la iniciativa de individuos o de pequeños  grupos, y entran en la programación pastoral sólo a nivel secundario. Esta situación reclama una serie de correcciones …”

Vemos que lo anterior, por lo menos en parte, sigue siendo actual, pero consideremos también, a fin de especificar y reforzar el concepto (que nos atañe a todos…), lo publicado el pasado 10 SET 18 por el especialista en medios de comunicación Martín Becerra:

“Demanda social a la TV”
(extracto)

“Las demandas sociales a la televisión muestran que, aún en una etapa crítica para los medios tradicionales, socialmente se percibe la necesidad de que haya un espacio de responsabilidad en las versiones sobre lo real que ponen en circulación.
Paradojas de la televisión abierta: cada año cae el encendido respecto del año previo, lo que indica que cada vez menos hogares y personas la utilizan como medio preferente a la hora de informarse y entretenerse, y el rating de los programas más masivos es hoy modesto en relación al que cosechaban hace dos décadas, pero aun así la sociedad deposita en la televisión confianza y credibilidad.”

“La crisis de los medios es también la crisis de la organización secuencial y editada del relato público, eso a lo que suele aludirse con la noción de “realidad”. Sin embargo, algo no se ha quebrado por completo cuando distintos sectores sociales siguen identificando a la institucionalidad mediática, y a la TV en particular, mayor responsabilidad en las tareas que la sociedad le delega. Hay una buena nueva para quienes hacen televisión en esta paradoja. Están a tiempo de explorar el sentimiento que todavía une a las audiencias con el medio, en pleno vendaval de tecnologías digitales.”

Fuente:
www.telemision21.com.ar
Buenos Aires, 13 de Septiembre de 2018