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ALGUNOS CONCEPTOS CON RESPECTO AL CANAL DE TV ORBE 21

(Buenos Aires, Nov 2015, T21) El tema que nos ocupa es la existencia del canal 21, tal como fue inspirado. Dicho tema sería la “punta del iceberg” de otras reflexiones anexas que merecen darlas a conocer y que implicarían, en este caso, una notoria falta de independencia de la Institución de carácter público, titular del mismo, la Iglesia Católica.

En efecto, a partir de dos resoluciones de la AFSCA, las Nros. 35 y 38, de este año 2015, se ve claro que el “espacio físico” autorizado primitivamente a la Iglesia, por Decreto del P.E.N. Nro. 1314/ 2001, se lo ha reducido drásticamente, ya que dichas resoluciones implican una negativa a la utilización de una “planta transmisora propia” (de la Iglesia), que genera el “terreno espectral” para evangelizar, quitándole así la posibilidad de utilizar dicho “espacio” COMPLETAMENTE en un futuro cercano, especialmente si es que el camino va por la “digitalización de la imagen y el sonido”, que implica una mejor utilización del canal radioeléctrico asignado.

Esa “punta del iceberg” muestra concretamente que, respecto a dicho canal, asignado en su momento (sin límite de tiempo) para dicha Institución, existe, todavía, la posibilidad de que la misma no pierda espacio, con la consecuente falta de independencia e imposibilidades futuras para la evangelización.

Si bien la falta de recursos económicos es un tema comprensible para un medio que quiere ser independiente, a partir de un Mensaje, como lo es el del Evangelio (que debe llegar a todos), los aportes deberían encauzarse en una materia que “no condicione” al mismo, como sería, por ejemplo, los equipos propios de transmisión radioeléctrica adecuados para la nueva categoría autorizada, pero de ninguna manera dedicados al manejo de la producción de programas, si es que la conducción de la misma influye negativamente en dicho Mensaje a difundir.

Se ha trabajado durante muchos años para que la Iglesia tenga ahora medios de Radio y TV, abiertos, directos y gratuitos. Sabemos lo que significa haber logrado ese espacio para la difusión del Mensaje y consideramos que, quienes somos parte de Ella, debemos respetuosamente dar a conocer posibles desviaciones. Las ideas y experiencias respecto a la televisión ABIERTA para la Iglesia, que dieron como resultado el canal 21 de Buenos Aires, se empezaron a concretar, como proyecto, en el año 1986, teniendo en cuenta ciertos fundamentos, que continúan siendo hoy, más que nunca, vigentes, respecto a la evangelización a través de los medios de comunicación.

Dicho proyecto se sustentó en un servicio básico, el de la TV ABIERTA para toda la comunidad, pero que se encuentra actualmente ante el grave peligro de su extinción internacional, a partir del avance de otros servicios pagos y también, debido al desconocimiento sobre el tema. Vemos que este servicio que se ha creado, el cual es abierto, directo y gratuito, es una base de sustentación muy consistente, ya que implica la posterior existencia de otros medios que distribuyen sus contenidos, siendo el mismo muy congruente con los conceptos esenciales de la Iglesia, en esta materia. (°)

(°)ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS INHERENTES A LA RADIODIFUSIÓN DEL MENSAJE DEL EVANGELIO A TRAVÉS DEL SERVICIO DE TV ABIERTA ANALÓGICA O DIGITAL:

1.- Por parte de los “receptores” (Público)
Gratuidad, sencillez y acceso libre al mismo, sin contratos y sin exclusiones de ninguna índole, por parte de un público en general, indeterminado, que recibe un servicio por parte de la Iglesia Católica, tan necesario actualmente, sin perjuicio de otros medios de comunicación que tienen otras características.

2.- Por parte del “emisor” (Institución):
Independencia y libertad necesaria, a partir de la titularidad de la asignación de un canal radioeléctrico de TV abierta, completo, pasible de albergar distintas expresiones y formatos, dentro de un espectro que es de la comunidad y destinado a dicho servicio, lo que implica tener la propiedad de la planta transmisora, es decir, de su sistema de irradiación inalámbrica hacia los receptores.

 

 

ALGUNOS CONCEPTOS REFERENTES A LOS SERVICIOS DE RADIODIFUSIÓN

En el momento actual, de “convergencia” de los distintos tipos de servicios en materia de telecomunicaciones, a partir del advenimiento de las nuevas tecnologías, habría que precisar algunos conceptos básicos.

Todo tipo de telecomunicación (comunicación a distancia), como principio, necesita emisores y receptores vinculados entre sí, a través de distintos tipos de vínculo que transportan información (señales).

Básicamente, existen dos tipos de “vínculo”, a saber:

De acuerdo a lo establecido por la Ley 23.478, promulgada en año 1986, que aprueba el Convenio Internacional de Nairobi (Kenia-1982), en el Ítem 2012 se define el Servicio de Radiodifusión:

“Servicio de radiocomunicación cuyas emisiones se destinan a ser recibidas directamente por el público en general. Dicho servicio abarca emisiones sonoras, de televisión o de otro género”.

Interpretación de los vocablos empleados en la definición:

- “servicio de radiocomunicación”: servicio de telecomunicación que utiliza como soporte las ondas hertzianas del espectro radioeléctrico.

(Se tiene en cuenta la definición del ítem 2011 de la Ley mencionada: "Radiocomunicación: Toda telecomunicación transmitida por medio de las ondas radioeléctricas.")

- “directamente”: significa que los servicios que utilicen las frecuencias radioeléctricas atribuidas a radiodifusión no deben tener ninguna intermediación entre emisores y receptores.

- “público en general”: comprende a todos los hogares y/o habitantes que posean receptores convencionales, que conforman el 100% del parque de recepción existente dentro del área de cobertura de dichos servicios, o sea que incluye a los abonados y no abonados a los sistemas por suscripción.

- “emisiones sonoras”: se refiere a las emisoras de radio en amplitud modulada (AM) y en frecuencia modulada (FM).

- “de televisión”: se refiere –exclusivamente- a los servicios primarios de radiodifusión de televisión abierta, directa y gratuita, destinados al público en general.

- “de otro género”: como respuesta a los avances de la tecnología, se anticipa a la probable y futura aparición de nuevos servicios, los que podrán utilizar las mismas frecuencias de las bandas atribuidas a radiodifusión, siempre y cuando dichos servicios respeten las condiciones de uso señaladas anteriormente.

 

 

La infraestructura de distribución de señales (cable, fibra óptica, etc.) pertenece a alguna entidad (estatal o no estatal). El acceso a dichas señales es a partir de un contrato donde el suscriptor (abonado al servicio) establece una relación contractual con el proveedor del servicio (es decir es un público individualizado, determinado).

Vínculo radioeléctrico destinado a los diferentes Servicios de Radiocomunicaciones (excepto Radiodifusión) :

El posible uso del espectro, por parte de los titulares de los distintos servicios de telecomunicaciones, lo hacen a partir de una asignación de frecuencias específica que implica el pago de una tarifa radioeléctrica (en bandas de frecuencia no destinadas a radiodifusión), lo que les permite "transportar" las señales o "distribuir" las mismas a los respectivos abonados que acceden a través de una relación contractual con el proveedor de este servicio (es decir, se trata de un público individualizado, determinado).

Vínculo radioeléctrico destinado a los Servicios de Radiodifusión:

El espectro radioeléctrico de Radiodifusión, o sea el vínculo de difusión que constituyen las bandas de frecuencias atribuidas a dicho servicio, pertenece a la comunidad y lo administran los respectivos Estados de los diferentes países signatarios de los Convenios Internacionales con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (U.I.T.), organismo de las Naciones Unidas.

Dicho espectro, que, como sabemos, es un recurso escaso, limitado, es el único vínculo que tiene este tipo de servicio.

Las señales, abiertas, son recibidas en forma "directa por el público en general". Son fácilmente accesibles en forma indeterminada (no individualizada), sin ninguna intermediación entre el generador de la programación (emisor), ni contrato alguno con los que reciben dichas señales.

No debe existir ningún tipo de impedimento para recibirlas: es la denominada "sencillez intrínseca" en la recepción de los servicios abiertos, referida en el “Libro Azul” de la U.I.T.

CAPACIDAD DE LA BANDA ATRIBUIDA AL SERVICIO DE TV ABIERTA

Primitivamente, las bandas “atribuidas” o destinadas a los Servicios de Radiodifusión (AM, FM y TV), tenían la siguiente cantidad de canales con posibilidad de asignación:

Servicio de Radiodifusión Sonora por Modulación de Amplitud (AM):
107 canales de 10 KHz., en la banda de Ondas Medias.

Servicio de Radiodifusión Sonora por Modulación de Frecuencia (FM):
100 canales de 200 KHz., en la banda de Muy Alta Frecuencia (VHF)

Servicio de Radiodifusión de Televisión (TV abierta):
82 canales de 6 MHz.  (del 2 al 83) en las bandas de VHF y de UHF (Ultra Alta Frecuencia).

Actualmente, los respectivos servicios tienen destinados la siguiente cantidad de canales:

Para AM: 117 canales.

Para FM: 103 canales.

Para TV: 60 canales.

Mientras que los servicios de AM y FM vieron ampliada su capacidad espectral, la banda destinada a la TV ABIERTA fue parcialmente destinada, con carácter “primario”, a otros servicios de radiocomunicaciones.

A partir de sendas Resoluciones, una del año 1980 y otra de 1986, la capacidad de esa banda fue disminuida en 21 canales, que sumados al canal 37, destinado a servicios de radioastronomía, dejaron sólo 60 canales asignables: 12 en la banda de VHF y 48 en la de UHF.

Actualmente, existe la tendencia a reducir aún más su capacidad, ya que la modulación digital implicaría la no conveniencia de la utilización de 12 canales de la banda de VHF (del 2 al 13), mientras que el denominado “dividendo digital” implicaría la utilización de 18 canales de la banda de UHF (del 52 al 69) para otros servicios de radiocomunicaciones.

De darse esta situación, la banda de TV abierta quedaría reducida a la mitad de la capacidad actual.

LA RADIODIFUSIÓN COMO SERVICIO PRIMARIO Y DE INTERÉS PÚBLICO:

El concepto de servicio primario y de interés público que ostenta la Radiodifusión es la base de lo establecido en la legislación vigente internacional - “must carry”-, respecto a la obligación de “transportar” (distribuir) señales provenientes de canales abiertos de televisión, por parte de los servicios por suscripción existentes dentro de sus áreas de cobertura, y a la prioridad que presenta la Radiodifusión frente a servicios de otro tipo.

 La obligación de la distribución de señales de TV ABIERTA a través de los servicios por suscripción (cerrados), con vínculo físico o radioeléctrico, implica que el servicio de radiodifusión - abierto al público en general - tiene prioridad, (sobre otras señales), para el ingreso en la grilla de dichos servicios.

Dichas señales abiertas no deben sufrir ningún tipo de discriminación, ya sea en forma total o parcial (por ejemplo, al no ser distribuidas las 24 hs. del día, y/o ubicarlas en lugares de la grilla no adecuados, etc.), ni tampoco no ser respetadas en su prioridad frente a otros servicios radioeléctricos asignados a título secundario (como, por ejemplo, la TV Codificada en la banda de UHF).

Congruente con estos aspectos, históricamente, la normativa nacional sobre la materia también lo ha establecido así y en muchos casos fue cumplimentada en todo el país, como debe serlo respecto de toda nueva señal autorizada que se emita al aire, por parte de estaciones de TV abierta, ya sea autónomas o repetidoras.

Al respecto y del mismo modo, una vez concluida la transición a la digitalización total en los distintos tipos de servicios (por vínculo físico y radioeléctrico), con una gran cantidad de emisiones en el aire de múltiples señales abiertas digitales, a través de canales radioeléctricos normalizados en 6 MHz., la obligación de la inclusión de dichas señales abiertas también deberá ser cumplimentada por los servicios por suscripción por vínculo físico, ya que éstos poseen, de por sí, una capacidad de transporte de señales incomparablemente superior a la del espectro radioeléctrico.

USO PLENO DEL CANAL RADIOELÉCTRICO DE TV ASIGNADO:

La mencionada canalización de 6 MHz. se encuentra establecida por la U.I.T., para toda la Región II (todo el continente americano).

El propietario de la infraestructura de transmisión radioeléctrica, ya sea estatal o no, como “operador del servicio” de radiodifusión, debe poseer, para emitir al aire, en todos los casos, la correspondiente “asignación” de una banda de frecuencias determinada.

Dicha banda de frecuencias que se asigna a cada operador (canal de operación), en los tres servicios de radiodifusión normalizados internacionalmente, Radiodifusión Sonora (AM y FM) y Radiodifusión de Televisión (TV ABIERTA), es de 10 KHz., 200 KHz. y 6 MHz., respectivamente, dentro de las bandas “atribuidas” o destinadas a dichos servicios.

El “operador del servicio” o “radiodifusor” tiene como deber el uso correcto de un recurso escaso, limitado, patrimonio de la comunidad, y como derecho, hacer uso pleno de ese recurso que le ha sido “asignado”.

Al respecto, teniendo en cuenta la tecnología digital, que permite la emisión de mayor información, más calidad técnica, más contenidos o más de una señal simultánea, la licencia o autorización implica una responsabilidad social respecto al uso pleno del canal correspondiente.