Cuidar la “planta”, para que tenga vida, y en abundancia:

-Escucha el audio-

 

"...Es importante también, por el momento mediático que vivimos, que reclama de nosotros una presencia más armónica y concorde. No podemos estar aislados, haciendo cada uno su lucha de manera individual y de espaldas a los demás. Si para los cristianos nunca es hora de ser individualistas, ahora lo es menos todavía: ello debilita nuestra voz y la hace más dispersiva... ...entre nosotros debe haber unos nexos y una solidaridad que son propios de los seguidores de Cristo…

...Los cambios tecnológicos hacen que la industria mediática reclame cada vez más contenidos con calidad profesional. La multiplicación de los medios y de los aparatos de recepción reclama cantidades enormes de material audiovisual en muy distintos formatos. Nosotros podemos ofrecerlos en las formas que hoy entiende la sociedad. Ello significa ser conscientes del protagonismo de la comunicación en el mundo actual, de la convergencia de los medios ya clásicos –cine, prensa, radio, TV, etc. – con los que aportan las nuevas tecnologías, y del fenómeno al que hoy llamamos “globalización” y que en sus mejores valencias puede ser una eficaz apoyatura hacia la unidad y cooperación deseadas en todos los ámbitos de la vida humana".

(Conceptos expresados por Mons. John P. Foley con motivo del Congreso Mundial de la Televisión Católica del año 2006)

Estos conceptos de Mons. John P. Foley, ex presidente del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, son muy vigentes hoy en día para nuestro país. Al respecto, tengamos en cuenta lo que ha significado, para difundir el Mensaje del Evangelio, la pequeña “semilla” que se plantó en un momento, a partir de una movilizadora “base de sustentación” que son los medios destinados a la recepción directa, gratuita y sencilla por parte del público en general, sin exclusiones, es decir, los Servicios de Radiodifusión Sonora y Televisiva (Radio y TV Abierta).

Fue en ese entonces, cuando se trabajó en conjunto, que se vislumbró un proyecto que tenía una gran envergadura: que la Iglesia Católica en la Argentina pudiera tener medios “propios” para la radiodifusión de dicho Mensaje.
Esa semilla ha ido geminando y se convirtió ahora en una “planta” que ha crecido y que la “debemos cuidar para que tenga vida… y en abundancia”, lo que significa seguir trabajando para mejorar esos “espacios radioeléctricos” logrados gracias a un arduo esfuerzo de personas de perfil muy bajo.

Como frutos “visibles” de esa “planta” pensemos, por ejemplo, en lo que es actualmente Radio María (radiodifusión sonora) y el Canal Orbe 21 (radiodifusión televisiva) y que ahora sirven de base para las nuevas tecnologías, que “distribuyen información” y, a su vez, genera también “comunicación”, no solamente de carácter local.

Sin embargo habrá que seguir haciendo un seguimiento de dicho proyecto a fin de evitar posibles desviaciones ya que no debemos olvidar que, tanto Radio María como Canal Orbe 21, son actualmente un “fermento en la masa”, lo cual, ello significa una gran responsabilidad frente a la grandísima cantidad de medios existentes actualmente y, al mismo tiempo, frente a las personas que pueden estar excluidas localmente en la recepción de ese servicio de radiodifusión.

Pudiendo utilizar  esos “espacios radioeléctricos”, en el momento actual será necesario generar buena producción radial y televisiva evangelizadora acorde con el “cambio de época” actual, trabajando en conjunto, no aislados, teniendo como base los “territorios espectrales” de la Radio y la TV Abierta de los que la Iglesia es titular, al servicio de todos, sin exclusión.

Por ejemplo, entre los canales de TV “abiertos al público en general”, autorizados y operativos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (es decir, los canales 2, 7, 9, 11, 13 y 21) en la actualidad, el Canal Orbe 21, en forma providencial, tiene la responsabilidad de marcar un cierto rumbo en ese sentido.

El proyecto, vislumbrado en ese momento, continúa siendo vigente: difundir el Mensaje del Evangelio a través de los medios de comunicación social, el cual merece, hoy en día también, un nuevo “ardor”… nuevos “métodos”… nuevas “expresiones”… alcanzando a las “periferias”… EL ESPÍRITU SANTO SOPLA DÓNDE Y CÓMO QUIERE…

Fuente:
www.telemision21.com.ar